Montaje y configuración de todos los dispositivos de seguridad siguiendo estándares técnicos de calidad.
Revisiones periódicas para detectar y corregir posibles fallos antes de que afecten la operación.
Reparación o sustitución inmediata de equipos que presenten fallas.
Garantiza que los dispositivos cuenten con las últimas funciones y parches de seguridad.
Optimiza la precisión de detección y minimiza falsas alarmas.
Instrucción al personal en el uso correcto y seguro de los sistemas instalados.
Atención personalizada para resolución de problemas y consultas técnicas.